- No. Te conocí en la fiesta.- respondió Nico.
- Pero te sorprendiste cuando me presenté.
- Sí, pero no fue porque te conociera. Simplemente quizás habría escuchado a April mencionarte y me quedé con tu nombre en el subconsciente.
- ¿Desde cuando la conoces?
- ¿A April? Pues… Desde los once o doce años. Coincidimos un verano en Viena y otro en San francisco.
- Entonces podrás contarme muchas cosas, ¿no?
- No- zanjó- Que sepa cosas de ella no quiere decir que te las cuente todas. Si ella no habla contigo, no soy quién para hacerlo.
- El otro día me dijo que contigo no hablaba de todo…
- Y no lo hace. Solo que he aprendido a leerle la mente- añadió riendo.
- Cuando me aconsejabas…
- Nada de eso- me cortó- Puede que pensara que hablabas de April, pero no lo daba por supuesto. Es más, en ningún momento te animé a hacer ninguna locura… ¿O sí?
En eso estaba en lo cierto. Él no me había incitado a hacer ninguna de las cosas que había hecho. Quizás incluso Nico trataba de advertirme a su manera.
- Y… ¿Por qué me dijiste que no era como las demás? ¿A qué te referías?
Nicholas se removió en el asiento inquieto. Tal vez aquel día dijera cosas que no debería haber dicho sin pensarlas antes.
- Es complicado, Cris…
- Se me dan bien las cosas complicadas- apunté.
- Es que no sé cómo explicarlo… En el tiempo que llevo con April, pues... Puede que haya hecho cosas que no son muy…
- ¿Normales?
- Ni normales, ni legales, ni siquiera…- no terminó la frase- Son cosas propias de ella.
- Pero con lo reservada qué es, sigo sin creerme que sepas estas cosas sin hablar con April de nada.
- Solo hablamos de lo que ella quiere. Si hacemos algo también es por que ella quiere. Esto va así. Lo que ocurre es que si por casualidad me entero de algo que le concierne, mientras no sea de su vida privada, pues le da lo mismo. Pero si le tocas la fibra de meterte demasiado en su vida o en cosas que no quiere compartir, entonces salta.
- ¿Qué es eso que busca?
Esta vez sí. Nico se recolocó bien en la silla, fijando sus ojos en los míos. Su rostro se contrajo duramente al mismo tiempo que su mirada se heló por unos segundos.
- Eso sí que no te incumbe para nada- añadió a la defensiva.
- ¿Por qué no? Quiero saberlo.
- Aquí no cuenta lo que tú quieras, así que mantente al margen. Y ni se te ocurra mencionar este tema con April, sino te enviará a la mierda, hablando en plata.
- No sería la primera vez…- dije suspirando.
- Cris, no la quieras de enemiga, enserio… Si lo que quieres es que te deje en paz, cánsala, haz que te odie si hace falta, pero por nada del mundo entres en su juego.
- ¿Sabes que todo esto que me estás contando, no me ayuda en absoluto? Es más, me estás pintando a una April que…
- Tal vez seas tú la quiere ver a una April distinta. Pero ella es así, no trates de buscar una razón porque no la hay.
Eso era imposible. ¿Acaso Nico me estaba diciendo que ella tenía diferentes caras? Por un lado no me extrañó si me ponía a pensar en el domingo que quedamos. Aquel día se comportó casi como una persona normal, pero en cuanto llegamos al Internado, volvió a ser la de siempre… ¿Era posible que mantuviera su propio yo atado, sin dejarlo salir nunca?
- ¿Qué piensas?- pregunto él.
- Ya sabes lo que pienso.
Nicholas se levantó definitivamente de la silla, dejándola de malas maneras y sentándose en el lado de la cama que momentos antes había ocupado Karol.
- Te queda solamente un año de estar aquí, créeme si te digo que ella se cansará mucho antes si le das lo que quiere.
- ¿Qué pretendes que sea? ¿Algún tipo de marioneta o algo?
- Si eres igual que todas, pasará de ti y tú podrás volver a lo de siempre. Eso es lo que quieres… ¿No?
- Sí… Claro que es lo que… Quiero- finalicé.
- Entonces sabes perfectamente lo que debes hacer.- me miró- No creas que te digo esto por fastidiarte ni mucho menos, pero ella es demasiado… Ella. Llevo desde los once años intentando entenderla así que imagínate el panorama.
- Pero no tiene por qué ser igual…
- Cris, no tienes que intentar entenderla. No sirve. Simplemente… No pienses. Así te irá mejor.
- Es muy fácil decirlo, tú al menos llevas algunos años con ella y puedes saber más o menos de qué va cuando le dan sus ataquitos…
- Ya… Bueno, seguramente no te gustaría estar en mi lugar la mayoría de veces.- añadió con algo de pena en sus ojos.
Me quedé callada. Él tan solo agachó la cabeza y así pasamos un par de minutos. Al final él se levantó sin dirigirme ni una sola mirada.
- Será mejor que me vaya, pronto sonará la alarma.- por fin me miró- Si necesitas cualquier cosa, lo que sea, puedes llamarme. Lo sabes, ¿verdad?
Asentí justo en el mismo momento en el que Nico se dirigía a la salida.
* * *
No se cómo, pero volví a dormirme. En esas horas pude dormir tranquilamente, lo que me extrañó enormemente. Ni una sola pesadilla asomó entre mis sueños. Nada de nada. Supuse que quizás tan solo fueron a causa de la fiebre o de algún tipo de virus y que ya estaba en perfectas condiciones. Julia no pensaba igual, así que me obligó a hacerme un análisis de sangre entre otras tantas pruebas para asegurarse de que ya estaba al cien por cien. Por suerte todo pareció estar en su lugar.
La hora del descanso apareció para la alegría de la mayoría de estudiantes. Todos se apresuraron hacia las salidas queriendo salir a despejarse bajo el cielo inmenso sin una nube de aquel día. April caminaba por el pasillo hasta que una voz a lo lejos le hizo detenerse. De todas maneras tenía que ir a su taquilla, así que mientras la figura se acercaba a ella, aprovechó para guardar algunas cosas.
- ¿Qué tal Nico?- preguntó sin tan siquiera mirarle- Ya que estás aquí, espero que dentro de un par de días estés libre, que necesito que me acerques a unos sitios.
- Yo no soy tu chofer. Si quieres un tour, contrata a alguien- respondió cortante.
- ¿Qué mosca te ha picado?- le miró con desgana- Tú por si acaso no hagas planes.
- ¿Te crees que voy a estar a tu disposición cuando a ti te de la gana?
April cerró de un portazo la taquilla. Los alumnos que pasaron por su lado se le quedaron mirando con curiosidad.
- ¿Pero qué coño te pasa, imbécil? Haz el favor de no tocarme las narices y hacer lo que yo te diga si no quieres que…
- ¿Qué, qué? ¿Eh? ¿Qué, qué, April? Dímelo, venga.- dijo acorralándola cerca de las taquillas- ¿Sabes qué? Estoy harto de seguirte en todo. A partir de hoy búscate a otra persona que manejar para tu propio provecho porque yo termino aquí y ahora. ¿Te queda claro?
Nicholas se separó de ella sin quitarle la vista. April no se inmutó, solo puso su cara de póker de siempre. Él se giró para emprender el camino pero una mano le agarró del brazo, frenándole.
- Al menos dime a qué viene ésta sublevación, ¿no?- pregunto de nuevo con sorna.
- Ese es tu problema, te lo tomas todo a broma- añadió Nico con algo de enfado- Tal vez deberías preocuparte por otras cosas, además de ti…
- ¿Como por ejemplo?- le increpó fríamente- No sé, dime el qué Nicholas… Parece que hoy tienes respuestas para todo.
- ¿Has ido a ver a Cris?
April fijó sus ojos en los de él antes de dibujar una media sonrisa en su rostro.
- ¿A Cristel? ¿Para qué iba yo a ver a Cristel?
- Eres increíble- dijo él soltando una risotada- Pero… ¿Qué esperaba que me dijeras? Es propio de ti hacer lo que haces…
- ¿Y qué es exactamente lo que hago?- quiso saber ella.
- La idiota, eso es lo que haces.
- Te estás pasando de la raya, Nicholas. Si fuera tú cerraría la boca a la de ya.
- ¿Crees que te tengo miedo? Nadie más que yo puede saber lo que eres capaz de hacer, pero aún así…- pegó un resoplido- Esta vez no, April. Deja de jugar, acaba de una maldita vez tu juego.
- No tengo ni la menor de idea de lo que me estás hablando.
- Sí lo sabes. Lo sabes de sobra.- ella se removió cansada en su sitio- Ya no solo por tu bien, también por el de ella. Déjalo estar.
- ¿Qué te pasa, Nico? Antes no ponías tantas pegas…- se acercó a él- ¿Qué te pasa? ¿Por qué no es igual? ¡No me digas!- rió- No me lo digas… ¿El pequeño Nicholas se ha enamorado? Ohhh, qué tierno. Es muy bonito, Nico, enserio, me parece estupendo. Pero ya sabes lo que dicen: ‘Yo la vi primero’- aclaró riendo.
Él pegó una manotada a la taquilla. Por suerte todo el mundo se había ido fuera, dejándoles completamente solos en medio de aquel silencioso pasillo.
- Vaya, sí que debe ser muy importante para ti Cristel… Para que te pongas de esta manera.- añadió sonriendo.
- De acuerdo. Por las buenas no da resultado…- sus ojos verdes buscaron los de ella- ¿Qué te parecería si se lo contara absolutamente todo a Cris? ¿Eso te gustaría más?
April emitió una especie de gruñido. Su mirada se volvió a tornar oscura.
- Antes te mato, ¿entiendes eso? Juro que te mato, Nico.
- ¿Por qué? Si es igual que siempre. Si siempre es lo mismo. ¿Por qué no?
- Mi vida es mía y mis problemas son míos, como se te ocurra compartirlos con alguien… Ya puedes empezar a correr y a esconderte…
- ¿Cuál es el problema? ¿Qué lo cuente o que se lo cuente a Cris?
- ¡Joder! ¡Que Cristel me importa una mierda!- chilló cogiendo del cuello a Nico- Pero como se te ocurra abrir la boca sobre mí o sobre lo que quiero, tendremos un serio problema tú y yo. ¿¡Lo entiendes o no lo entiendes!?- terminó gritando.
- Está bien, ya tengo todo lo que necesitaba.- dijo sonriendo.
April le miró con incredulidad, soltándole el cuello de la camisa. Él se alejó un poco dando unos pasos hacia detrás.
- ¿A qué te refieres con eso último?- preguntó un tanto enfadada.
- Son cosas mías… Solo mías- finalizó lanzándole una mirada.
- No intentes jugármela.- le amenazó.
- Tranquila- dijo él levantando las manos, rendido- Ni se me pasaría por la cabeza.
April le empujó para poder irse de su lado. Nico le siguió con la vista hasta que se perdió escaleras abajo, después sacó de su bolsillo el móvil y cerró la aplicación ‘grabadora de voz’.
- Sí tú no la dejas, haré que ella te mande a la mierda.- finalizó entre dientes, sujetándolo con fuerza.
jooooooooooo no me entero del final... aver es nico el k la ha grabado o no? claro, sí es nico, sino no cuadra XD me ha encantado, como no?, XD esta muy bien y me encantan k se peleen otras protas como nico y april, los eternos "AMIGOS" xd
ResponderEliminarjajaajaja sí que es Nico, sí =D
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